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¿Es Dios Una Trinidad?
Por
George L. Johnson
CAPITULO UNO
¿Será
la Enseñanza de la Trinidad Bíblica?
La creencia que Dios es una esencia, pero aún tres personas, es una de las
doctrinas central del Cristianismo de este mundo. El concepto de la
Trinidades creído por la mayoría de los que profesan ser cristianos, sea
Católico o Protestante.
Una Encuesta Galop tomada en el año 1966 reveló que 97% del público
Americano creía en Dios. De ese número, 83% creían que Dios es una
Trinidad. Aunque exista tanta creencia en la doctrina de la Trinidad, es una
doctrina que no es muy bien entendida por la mayoría de el seglar
cristiano. De hecho, la mayoría no tienen el deseo ni el incentivo para
entender lo que sus iglesias enseñan. Pocos de los creyentes están consiente
de cualquier problema con la doctrina de la Trinidad. Ellos simplemente lo
toman por concedido-dejando los aspectos misteriosos doctrinales a los
teólogos.
Si el seglar fuese a investigar un poco más, ellos serían confrontado con
declaraciones descorazonados semejante al lo siguiente: “La mente del hombre
no puede entender enteramente el misterio de la Trinidad. Aquel que trataría
de entender el misterio enteramente perdería su mente. Pero aquel que negara
la Trinidad perderá su alma.” (Harold Lindsell y Charles J. Woodbridge,
El Manual de la Verdad Cristiana, páginas 51-52).
Tal declaración significa que el concepto de la Trinidad debe ser aceptado
o sufrirás las consecuencias. Pero, aceptarla simplemente como doctrina sin
haberla comprobado sería totalmente contrario a las Escrituras. Dios inspiró
al apóstol Pablo a escribir: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (I
Tesalonicenses 5:21).
Pedro también exhortó a los cristianos: “Estad siempre preparados para
presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande
razón de la esperanza que hay en vosotros....” (I Pedro 3:15). Entonces el
cristiano está obligado a comprobar si Dios es una Trinidad o no.
Una Explicación Clara Muy Difícil
Si usted se limitaría a leer los artículos con respecto la Trinidad
encontrados en las literaturas religiosas populares para
el lego, llegaría a la conclusión que la Trinidad se encuentra en todo lugar
y es claramente enseñado en la Biblia. Sin embargo, si usted empieza a
leer la Biblia y con enciclopedias técnicas de la Biblia, diccionarios y
libros de este tema, usted llegaría a una conclusión enteramente diferente.
Y entre más estudie, lo más que usted encontrará que la doctrina de
la Trinidad está fundada en una fundación demasiado de insegura. Los
problemas que contiene en explicar la doctrina de la Trinidad son expresados
en casi todo artículo o libro que se refiere a esta tópica. La Nueva
Enciclopedia Católica dice: “Es muy difícil...en la segunda parte del
siglo 20, a ofrecer una clara, objetiva y sincera explicación de la
revelación, evolución doctrinal, y explicación teológica con respecto a el
misterio de la Trinidad. Discusión sobre la Trinidad, Católico Romano
igualmente como otras, presenta una silueta de inseguridad” (Vol.
XIV, P. 295). (La énfasis es nuestra por todo el libro).
¿Por qué la doctrina central de la fe cristiana debe de ser tan difícil
para entender? ¿Por qué debe de presentar una doctrina tan importante una
silueta de inseguridad? ¿Hay claramente revelación Bíblica con respecto a la
Trinidad? ¿Verdad que Cristo y los apóstoles la enseñaron?
Seguramente la Biblia tendría que estar llena de enseñanzas sobre una
tópica tan importante, como la Trinidad. ¿Verdad? Desafortunadamente la
palabra “Trinidad” nunca aparece en la Biblia.
“La palabra “Trinidad” no es una palabra Bíblica, y no estamos usando
lenguaje Bíblico cuando le damos definición por lo que es expresado por ella
como una doctrina” (La Enciclopedia Bíblica Standard e Internacional,
“Trinidad” P. 3012). No es solamente la palabra “Trinidad”: nunca
encontrada en la Biblia, tampoco hay prueba sustantiva que tal doctrina es
indicada.
En un libro recién relacionado a la Trinidad, un teólogo Católico llamado
Karl Rahner reconoce que los teólogos en el pasado han sido“....avergonzados
por el hecho simple que en realidad las Escrituras explícitamente no
presentan una doctrina de ‘inminente’ Trinidad (hasta en el prólogo de Juan no
hay tal doctrina)” (La Trinidad, P. 22). (La énfasis es del autor).
Otros teólogos reconocen el hecho que el primer capítulo del evangelio de
Juan-el prólogo-claramente enseña la pre-existencia y divinidad de Cristo y
no enseña la doctrina de la Trinidad. Después de hablar del prólogo de Juan,
el Dr. William Newton Clarke escribe: “Aquí no hay nada sobre la
Trinidad; pero sí hay una distinción en la Deidad, una dualidad en
Dios. La distinción o dualidad es usado como base para la idea de un
unigénito Hijo, y es la clave para la posibilidad de una encarnación” (El
Contorno de Teología Cristiana, P. 167).
El primer capítulo del evangelio de Juan claramente demuestra la pre
existencia de Cristo. También demuestra la dualidad de Dios. Y como
el Dr. Clarke demuestra, la clave para la posibilidad de la encarnación-el
hecho que Dios pudo hacerse un hombre.
El apóstol Juan hace claro el inconfundible hecho que Jesucristo es Dios
(Juan 1:1-14). No encontramos nada con respecto la Trinidad hablado en
este capítulo. NO encontramos ni hasta una mención del Espíritu Santo en la
revelación inspirada de Juan-solamente una dualidad de Dios el Padre y el
Hijo, quien era Dios a través de la encarnación.
Más “Prueba” Bíblica Para la Trinidad
Probablemente la más conocida escritura usada en los tiempos pasados como
“prueba” de una Trinidad es I Juan 5:7. Sin embargo, muchos teólogos
reconocen que esta escritura fue añadida al Nuevo Testamento tan tarde como
en el octavo siglo d.C.
Nota lo que Jamieson, Fausset, Brown escribieron en sus comentarios: “El
único manuscrito Griego, que en cualquiera forma soporta las
palabras, ‘en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y
éstos tres son uno. Y hay tres evidentemente del moderno Vulgata
Latino; Ravianus
copiado de Complutensian Polyglot; un manuscrito de Neápolis, con
las palabras añadidas en el margen por una mano recién; Ottobonianus,
298, del decimoquinto siglo, el Griego que es solamente unas de las
traducciones que acompaña el [manuscrito] Latino. Todas las otras versiones
antiguas omitan estas palabras”.
Estas conclusiones a cuál ellos llegaron en sus comentarios, escritos más
de 100 años atrás, son válidos en nuestro día. La más conservadora
Comentario Nuevo de la Biblia (Revisado) está de acuerdo, aunque
calladamente con Jamieson, Fausset, y Brown. “....Las palabras simplemente
son una glosa y son correctamente excluidos por la VRS [Versión Revisada
Standard] hasta de su margen” (P. 1269).
Los editores de El Comentario de Peake creen en sus creencias que
las palabras no son parte del texto original. “La famosa interpolación de
los ‘tres testigos’ ni se encuentra en la VRS, y correctamente....ella cita
el testimonio celestial del Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo, pero
nunca es usado en las antiguas controversias Trinitarias. Ningún
manuscrito respetable Griego lo contiene. Apareciendo primero en un texto
Latino en el cuarto siglo, entró en la Vulgata y finalmente el Nuevo
Testamento de Erasmo” (P. 1038). Eruditos claramente reconocen que I Juan
5:7 no es parte del texto del Nuevo Testamento. Aun es incluido por algunos
fundamentalistas como prueba Bíblica para soportar la doctrina de la
Trinidad.
Hasta la mayoría de las más recientes traducciones de Nuevo Testamento no
contienen estas palabras. Está muy claro, que estas palabras no son parte de
la canon inspirada, pero fueron añadidas por una “mano recién.” Los dos
versículos en I Juan deben de decir: “Porque tres son los que dan
testimonio, el Espíritu, y la agua y la sangre: y estos tres están de
acuerdo con uno.”
Tres cosas dan testimonio. ¿Pero a que dan testimonio? ¿A una Trinidad? Ya
veremos.
¿Dan Testimonio a Que?
El Espíritu, la agua y la sangre dan testimonio del hecho que Jesucristo,
el Hijo de Dios, está viviendo Su vida de nuevo en nosotros. Juan hace esto
muy claro en su primera epístola capítulo 5:11-12.
“Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida
está en su Hijo. Y el que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al
Hijo de Dios no tiene la vida.”
¿Pero cómo es que estos tres elementos-el Espíritu, la agua, y la
sangre-específicamente dan testimonio a esta verdad bíblica?
“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de
Dios” (Romanos 8:16). (Veremos mas en el Capítulo Tres con respecto a el
Espíritu).
La agua es típico del bautizo, que da testimonio del entierro del ego viejo
y el principio de una nueva vida (Romanos 6:1-6).
La sangre representa la muerte de Cristo a través la crucifixión, cual paga
la penalidad por nuestros pecados, reconciliándosenos a Dios (Romanos
5:9-10).
Ahora usted entiende por qué Cristo manda a Sus apóstoles a bautizar en
nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Mateo 28:19). En primer lugar
Jesús no mandó a los apóstoles a bautizar en el nombre del Padre, el Hijo y
el Espíritu Santo como una indicación que Dios es una Trinidad. Tal relación
no es indicado en la Biblia.
¿Por qué, entonces, estaban ellos bautizando en el nombre del Padre? Fue
por que la bondad de Dios nos trae hacia el arrepentimiento (Romanos 2-4), y
porque el Padre es “de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la
tierra” (Efesios 3:15). En el nombre del Hijo porque ÉL es el que murió por
nuestros pecados, y en el nombre del Espíritu Santo, haciéndonos Sus Hijos
Engendrados (Romanos 8:16).
Muchos teólogos han mal entendido la parte que el Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo obra en la salvación de cada persona. La doctrina de la
Trinidad es el resultado de ese mal entendimiento.
La doctrina de la Trinidad no es Bíblica. No tiene ninguna base en el hecho
Bíblico. ¿Entonces como fue que esta doctrina vino a ser aceptada por la
Iglesia? Porqué teología pagana sobre la naturaleza de Dios, fue usada para
interpretar las Escrituras. Pero Dios nos dice que la Escritura debe de
interpretar la Escritura no mitología pagana.
La Historia de la Trinidad
La antigua idea de monoteísmo fue destrozado por la repentina apariencia de
Jesucristo en la tierra. Aquí estaba alguien que decía que Él era el Hijo de
Dios. ¿Pero cómo era posible que Él lo fuera? Los Judíos creían por siglos
que solamente existía un Dios. Si las declaraciones de “este Jesús” fuesen
aceptadas, entonces en sus mentes su creencia no sería nada de diferente
comparado hacia todos los politeístas paganos alrededor de ellos. Si Él era
el Hijo de Dios, el sistema entero de ellos de monoteísmo se caería.
Cuando Jesús claramente le dijo a varios Judíos de Su tiempo que Él era el
Hijo de Dios, varios estaban preparados para apedrearlo por blasfemia (Juan
10:33).
Para ir alrededor del problema de la pluralidad de la Deidad, la comunidad
Judía simplemente rechazó a Jesús. Y hasta el día presente, el Judaísmo
Ortodoxo no aceptan la verdad que Jesús era el Mesías. Sin embargo, los
Judíos liberales admiten que Él era un gran hombre-quizás un profeta.
Pero la “nueva” religión Cristiana todavía confrontaba el problema. ¿Cómo
los defensores explicarían que solamente había un Dios, no dos?
“El impulso determinado a la formulación de la doctrina de la Trinidad en
la Iglesia era la convicción profunda de la iglesia sobre la Deidad absoluta
de Cristo, en que como en un pivote el concepto Cristiano entero de Dios del
primer origen del Cristianismo daba vuelta” (La Enciclopedia Bíblica
Standard e Internacional, artículo “Trinidad,” P. 3021).
Pero la Deidad de Cristo no significa que la doctrina de la Trinidad es
necesaria, como vamos a ver en Capítulo Dos.
La Raíz en Filosofía Griega
Muchos de los padres de la iglesia antigua eran educados en la filosofía de
Babilonia, Egipto, y Griega, de cual ellos incorporaron tales conceptos no
Bíblicos como dualismo y la inmortalidad del alma. Sin embargo, la
mayoría de los teólogos, por razones obvias, tienen cuidado a demostrar que
ellos no adoptaron esta idea de la Trinidad de los Triadas de filosofía
Griega o de las antiguas gentes de Babilonia e Egipto.
Pero algunos no tienen el mismo cuidado para hacer semejante distinción.
Nota: “Aunque la idea de una Triad o Trinidad es una característica de la
religión cristiana, de ninguna manera es peculiar a ella. En la religión de
India, vemos una Trinidad son Brahma, Siva, y Visnu; y también lo
vemos en la religión de Egipto con el grupo de Osiris, Isis, y Horus,
constituyendo una familia divina, como el Padre, Madre e Hijo que
encontramos en retratos medieval cristianos. No es solamente en religiones
históricas [no Bíblicas] que encontramos a Dios representado como una
Trinidad. Se conoce en particular la creencia Neo-Platónica de la Realidad
Final o Suprema, que fue sugerido por Platón...”(Diccionario Bíblico de
Hastings, Vol.12 P.458).
Pues claro, el hecho que alguien más tenía una Trinidad no quiere decir que
los cristianos lo cogieron prestado. McClintock y Strong hacen la conexión
un poco más claro.
“Hacía el fin del primer siglo, y durante el segundo, muchos hombres
eruditos vinieron de ambos Judaísmo y paganismo hacia el Cristianismo. Ellos
trajeron con ellos hacia las escuelas cristianas de teología sus ideas y
fraseología Platónicas” (artículo “Trinidad,” Vol. 10 P.553).
En su libro, La Historia del Pensamiento Cristiano, Arthur Cushman
McGiffert demuestra que, “el argumento principal contra aquellos que creían
que había solamente un Dios y que Cristo era solamente un ser adoptado o
creado era que su idea no estaba de acuerdo con la filosofía Platónica”
(P.240).
En la última parte del tercer siglo, Pablo de Samosata trató de revivir la
idea adopcionista que Jesús era solamente un hombre hasta que el Espíritu de
Dios vino sobre Él cuando fue bautizado haciéndolo Su Ungido, o
Cristo. En sus creencias con respecto a la persona de Jesucristo, él
“rechazó el realismo Platónico cuál estaba debajo de la mayoría de la
especulación Cristológica del día” (La Historia del Pensamiento Cristiano
P.243).
En el fin de su capítulo con respecto la Trinidad, McGiffert concluye: “Ha
sido la jactancia de los teólogos ortodoxos que la doctrina de la Trinidad
en ambos religión y filosofía llegan al punto más alto de expresión” (Vol.
I. P. 247).
La influencia de la filosofía Platónica en la doctrina de la Trinidad no
puede ser negado. Sin embargo, ideas de la Trinidad van mucho más atrás de
Platón. “Aunque es usual hablar de los tribus Semíticos como monoteístas;
aún es un hecho cierto que más o menos sobre todo el mundo las deidades son
triadas. Esto se aplica a los hemisferios oriental y occidental, y norte y
sur. Además, es observado que, en alguna manera mística, la triada de tres
personas es uno....La definición de Atanasio [un Católico del cuarto siglo]
quien vivía en Egipto, se aplicaba a las Trinidades de todas religiones
paganas” (Las Creencias de Egipto y Pensamientos Modernos, por James
Bonwick, P. 396).
Fue la formulación de Atanasio para la Trinidad, cual fue adoptada por la
Iglesia Católica en el Concilio de Nicaea en el año 325 d.C. Atanasio era un
Egipcio de Alejandría y su filosofía también estaba profundamente
relacionada al Platonismo.
“La escuela de catecismo en Alejandría, cuál reverso Clemente de Alejandría
y Origen, los más grandes teólogos de la Iglesia Griega, aplica el método
alegórico a la explicación de las Escritura. Platón ejerció influencia
sobre sus pensamientos: su punto fuerte era especulaciones [paganas]
teológicas. Atanasio y los tres Cappadocianos fueron incluidos entre sus
miembros...” (Concilios Ecuménicos de la Iglesia Católica, por Hubert
Jebin, P. 29).
Para poder explicar la relación de Cristo a Dios el Padre, los padres de la
iglesia sintieron que era necesario para usar la filosofía de su día en vez
que las Escrituras. Ellos pensaron obviamente que su religión sería más
aceptable si ellos la hicieron parecer como la filosofía pagana que estaba
existente en el momento. Estos hombres sabían mucho de filosofía, y esa
filosofía le daba vida al entendimiento de la Biblia que ellos tenían.
Era la doctrina de la Trinidad-influida por la filosofía de aquel
momento-que fue aceptada por la Iglesia Católica Ortodoxa, en la primera
parte del cuarto siglo-más de 300 años después de la muerte de Cristo.
Hasta los teólogos reconocen que la doctrina de la Trinidad es una
invención que ocurrió en el cuarto siglo, ¡no en el primero! “Se
reconoce por parte de eruditos y teólogos Bíblicos, incluyendo un gran
número de Católicos Romanos, que uno debe de hablar de la doctrina de la
Trinidad en el Nuevo Testamento sin calificación serias. También hay el
reconocimiento estrechamente paralelo-que cuando uno habla de esta doctrina
inhábil, uno se ha alejado del período de orígenes cristianos es decir,
la última parte del cuarto siglo. Fuesolamente en ese tiempo que lo que
se puede llamar la doctrina definitiva de Trinidad ‘un Dios en tres
personas’ se asimiló completamente hacia la vida cristiana [profesando] y
pensamiento” (La Nueva Enciclopedia Católica, artículo “Trinidad”,
Vol.14, P. 295).
El Concilio de Nicaea
Fue en el Concilio de Nicaea en el año 325 d.C. que dos miembros de la
congregación de Alejandría, Arios, un sacerdote, que creía que Cristo no era
un Dios, pero un ser creado; y Atanasio, un diácono que creía que el Padre,
Hijo y Espíritu eran el mismo ser viviendo en una forma teniendo tres
personas (o en tres relaciones, igual que un hombre puede ser a la misma vez
padre, un hijo y un hermano), así presentaron sus argumentos.
El Concilio de Nicaea no fue ordenado por los líderes de la iglesia, como
uno podría suponer sino por el Emperador Constantino. Él tenía una razón
lejos de ser-espiritual-por querer resolver la disputa que se había
presentado.
“En el año 325 el Emperador Constantino organizó un concilio eclesiástico
para reunirse en Nicaea en Bitinia. Con la esperanza de asegurar para su
trono el soportó del gran número de cristianos [los que profesaban ser] que
él le mostró favor considerable y era para su mejor interés a tener la
iglesia vigorosa y unida. La controversia Ariana estaba amenazando la unidad
y su fuerza. Él entonces se encargó de ponerle un fin al problema. Fue
sugerido a él, quizás por el obispo de España Hosios, quien era muy
influyente en la corte, que si un sínodo fuese a reunirse representando la
iglesia entera ambos oriental y occidental, quizá fuese posible para
restaurar la armonía. Constantino mismo pues claro no sabía ni le importaba
nada sobre el asunto en disputó pero estaba ansioso atraer la controversia a
fin, y el consejo de Hosios lo atraído igualmente aquellos alrededor” (La
Historia del Pensamiento Cristiano, Vol. I, P.258).
La decisión de cuál de estos dos hombres la iglesia iba a seguir era más
arbitrario. A Constantino verdaderamente no le importaba cuál decisión fue
hecha-lo único que él quería era una iglesia unida. (Arios fue
desterrado, pero más luego fue llamado de nuevo por Constantino, lo examinó
y lo encontró sin herejía).
La mayoría de aquellos presente en el concilio no estaban preparados para
tomar lados en la controversia. “Un punto de vista claramente definido con
respecto a este problema-la relación de Cristo a Dios-sólo se sostuvo por el
grupo atenuado de los Arianos y una sección numerosa de delegados, que
decidieron adherir con convicción a la creencia de Alejandría [la de
Atanasio]. La mayoría de los miembros ocupaban una posición entre estos dos
extremos. Ellos rechazaron la fórmula de Arios, y negaron a aceptar la de
sus antagonistas...la votación no era el criterio de la convicción interior
del concilio” (Enciclopedia Británica, edición #11, artículo “Nicaea,
Concilio de,” P. 641).
El concilio rechazó las creencias de Arios y debidamente, pero ellos no
tenían nada con que reemplazarlo. Pues entonces las ideas de
Atanasio-también una creencia en minoría-prevaleció. El rechazo de Atanasio
no era una aceptación comprensiva de Arios. Aun, la iglesia en todos los
siguientes siglos estaba “forzada,” por decirlo así, con la obligación de
sostener-correcto o incorrecto-la decisión hecha en Nicaea.
Después del concilio, la doctrina de la Trinidad se hizo la dogma en la
iglesia. Sin embargo la controversia no terminó ahí. En los próximos años,
más cristianos fueron asesinados por otros cristianos sobre esa
doctrina y después por otros Emperadores de Roma. Aun, con toda esta matanza
, ningunos de los dos partidos tenían un entendimiento Bíblico.
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