Señor, ¿Qué debo de hacer?: Capítulo Ocho

Christian Biblical Church of God

Biblical Truth Ministries: “…the truth shall set you free”

Order Books Online | Sermon Text Index | Sermon Audio Index | CBCG Children

The Holy Bible In Its Original Order  -  Available Now New

Back Home Up

Capítulo Ocho

Cada Cristiano Tiene Que Estar Preparado Para Defender la Verdad

¿Cuál es nuestra responsabilidad delante de Dios cuando escuchamos falsas doctrinas siendo predicadas? ¿Tendremos que someternos a los líderes aunque estén enseñando falsas doctrinas que niegan a Dios el Padre y Jesucristo? ¿Deberemos de mantenernos en silencio mientras ministros y hermanos están siendo lanzados hacía oscuridad espiritual y apostasía? ¿Qué hicieron los hermanos en el primer siglo cuando las iglesias de Dios fueron asaltadas por las maniobras satánicas de engaño y apostasía?

El apóstol Judas le escribió a los cristianos fieles de su día y les proclamó lo que ellos tenían que hacer para combatir las fuerzas malignas de apostasía. Judas dirigió su epístola hacia los “santos llamados”--todos que fueron llamados por Dios el Padre para recibir salvación a través de Jesucristo. Su carta es una advertencia con respecto la conspiración sutil por falsos maestros obrando dentro de las iglesias en un atentado de pervertir las verdaderas doctrinas de Jesucristo. Judas amonesta a cada cristiano a defender las verdaderas doctrinas de Dios cuáles fueron traídas por Jesucristo y enseñadas por Sus verdaderos apóstoles.

La carta de Judas contiene palabras de consejo enfáticas y fuertes a los cristianos con respecto a lo que deben de hacer para vencer asaltos espirituales por falsos maestros con sus doctrinas seductoras. Judas declara que estos falsos maestros no son dirigidos por el Espíritu de Dios sino por poderes satánicos (versículo 19). Él nos exhorta ayudar a nuestros hermanos que están siendo cogidos en la decepción y apostasía de Satanás (versículos 22-23). Las palabras de Judas claramente demuestran que cada cristiano tiene una responsabilidad personal a testificar la verdad hacia sus hermanos para salvarlos de destrucción espiritual. Aquí está la epístola de Judas.

La Epístola de Judas

1. Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo:

2. Misericordia y paz y amor os sean multiplicados.

3. Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

4. Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, [ellos son] hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestros Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

5. Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.

6. Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas para el juicio del gran día;

7. como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

8. No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad [de Dios] y blasfeman de las potestades superiores.

9. Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.

10. Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales.

11.¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.

12. Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; [como] árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados;

13. fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.

14. De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares,

15. para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.

16. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.

17. Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo;

18. los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.

19. Estos son los que causan divisiones; los sensuales [usando poderes psíquicos], que no tienen al Espíritu [de Dios].

20. Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,

21. conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

22. A algunos que dudan, convencedlos.

23. A estos salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.

24. Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,

25. al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

Tenemos que Individualmente Escoger A Permanecer en la Verdad

Las palabras inspiradas de Judas revelan que somos responsables individualmente como cristianos a demostrarle a nuestros hermanos que están siendo engañados por falsos maestros que sus “doctrinas nuevas maravillosas” son contrarias a las Escrituras. Tenemos que suplicarle a nuestros hermanos que se arrepientan de su error, tal como Judas nos dice en versículos 22-25. Ya que no es posible tener arrepentimiento mientras continuando a compartir con una iglesia apostata, debemos de animarlos que salgan y confiar en Dios con fe.

Aquellos que verdaderamente desean caminar en la luz de la Palabra de Dios no pueden tener compañerismo con aquellos que están siendo segados por las tinieblas espirituales. ¡Dios ordena a Su gente que se separen de las mentiras seductores y las prácticas pecaminosas de Babilonia la Grande! En el libro de Apocalipsis leemos, “Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble” (Apocalipsis 18:4-6).

Verdaderos cristianos están ordenados a salir de Babiloniala Grande, la madre de los mitos seductores, fornicación espiritual y las abominaciones del mundo. Aquellos que adoran a Dios en Espíritu y Verdad no pueden tener nada con las doctrinas engañosas de Babilonia la Grande, la raíz de todas las mentiras satánicas. Verdaderos creyentes no pueden tener compañerismo con aquellos que enseñan tales mitos. Si los recibimos, somos partícipes de sus frutos malignos y no podemos permanecer en la gracia de Dios el Padre. Si aceptamos y practicamos las doctrinas abominables de la madre adultera y sus hijas rameras, recibiremos sus plagas que vendrán de la mano de Dios. Nosotros comisaremos nuestro regalo de vida eterna que Dios le ha prometido a todos aquellos que son fiel a Él.

Dios lo ha hecho Su responsabilidad a traernos a salvación a través de Jesucristo, darnos Su Espíritu, darnos Su entendimiento, llenarnos con Su amor, si tenemos anhelo y sed por ella. Pero Dios no interviene personalmente cuando somos expuestos a falsas doctrinas. En vez, Él nos ha dado la Verdad de Su Palabra para poder reconocer falsas doctrinas y refutarlas. Él ha dado el “Espíritu de Verdad” para dirigirnos, para guiarnos y enseñarnos la verdad con respecto la vida eterna a través de Jesucristo. No seremos engañados por falsas doctrinas si estamos estudiando y buscando la Verdad de la Palabra de Dios con la ayuda del Espíritu Santo. Aunque es cierto que no entenderemos todo perfectamente, estaremos creciendo en la gracia y conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

Dios nos ha dado la libertad de escoger vida o muerte, bien o el mal. Ya que Él nos ha dado la agencia moral libre, Dios no nos detendrá que tomemos decisiones. Si escogemos a pecar, esa es nuestra decisión. Si los ministros de más alto rango en la iglesia de Dios escogen a pecar, Dios lo permite. Dios no corregirá personalmente los líderes de la iglesia si ellos escogen a separarse de la Verdad. Dios no va impedir corrupción dentro de una organización si sus líderes escogen a abrazar falsas doctrinas y practicar costumbres paganas. Si no hay ningún deseo de amar a Dios y Su Verdad, y guardar Sus mandamientos, entonces Dios permitirá esos líderes, y todos aquellos que escogen seguirlos, caer en la zanja de tinieblas espirituales, porque ellos lo han desamparado. Ese es el juicio de Dios.

Como cristianos individuales, necesitamos considerar las advertencias de nuestro Señor Jesucristo y Sus apóstoles. Necesitamos estar arraigados y edificados en la Palabra de Dios para poder resistir las influencias de falsas doctrinas. Es nuestra responsabilidad individual a estudiar con diligencia la Palabra de Dios para poder discernir Verdad entre error, para no aceptar las falsas doctrinas.

Pablo amonestó a los hermanos Hebreos porque ellos estaban flojos y negligentes en su responsabilidad personal como cristianos. Estos cristianos eran espiritualmente inmaduros en su entendimiento porque ellos no estuvieron estudiando con diligencia la Palabra de Dios. Pablo declaró, “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez [madurez espiritual], para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados [teniendo la capacidad] en el discernimiento del bien y del mal” (Hebreos 5:12-14).

Es el propósito de Dios a traernos a madurez espiritual, conformándonos enteramente al carácter perfecto de Jesucristo, para qué nosotros también podamos nacer en Su familia divina y ser Sus hijos e hijas para siempre. Pero no podemos ser espiritualmente maduro si continuamos alimentarnos solamente de la “leche” de la Palabra de Dios. Tenemos que seriamente buscar el entendimiento de la Verdad de Su Palabra--cada palabra de Dios-- para poder crecer espiritualmente. Entonces podremos discernir entre el bien y el mal, y no seremos engañados por argumentos diestros y razonamientos de falsos maestros. Podremos reconocer sus falsas doctrinas y refutarlas. Si amamos a Dios y Su Verdad, nos separaremos de aquellos que están enseñando y aceptando falsas doctrinas bajo la disfraz de “nuevo entendimiento.” Sabremos que estos cambios doctrinales no fueron inspirados por Dios.

Verdadero Compañerismo Cristiano es con Dios el Padre y Jesucristo

¡En todo el conflicto y confusión sobre los cambios doctrinales en las iglesias de Dios, Dios está obrando Su propósito! Dios el Padre y Jesucristo nunca abandonarán aquellos que aman la Verdad. Dios el Padre nos traerá a madurez espiritual si somos fieles a Su Palabra. Jesucristo no nos abandonará si escogemos a salir de una organización apostata para que podamos guardar Sus enseñanzas y guardar Sus mandamientos. Acuérdate de este testimonio: ES MEJOR VIVIR LA VERDAD SOLO, QUE VIVIR UNA MENTIRA EN COMPAÑERISMO CON OTROS.

El verdadero compañerismo cristiano empieza con comunión personal con Dios el Padre y Jesucristo a través del poder del Espíritu Santo de Dios. El apóstol Juan escribió, “Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo” (I Juan 1:3).

Tenemos que “adorar a Dios en Espíritu y Verdad” porque Dios es Espíritu. Este compañerismo espiritual no es algo de una vez a la semana pero una relación constante mientras buscamos a vivir diariamente por cada palabra de Dios. Jesús dijo, “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).

Compañerismo con Dios el Padre y Jesucristo no puede ser otorgado por cualquiera iglesia organizada. Este compañerismo a través del Espíritu Santo es un regalo directamente de Dios hacia cada cristiano. Está basado en el pacto personal con Dios que cada verdadero creyente entra cuando se bautiza.

Esta relación espiritual con Dios transciende cualquier otro pacto terrenal. No es una unión temporaria física, como el pacto de matrimonio, sino una unión eterna y espiritual en cual nuestro corazón y mente se hacen uno con Dios el Padre y Jesucristo a través del poder del Espíritu Santo. Este compañerismo espiritual e íntimo con Dios es Su regalo a cada cristiano, pero es nuestra responsabilidad mantenernos en ese compañerismo por continuando a caminar en la luz de Su Palabra. Entonces estamos verdaderamente en unión espiritual con Dios el Padre y Jesucristo.

Esta relación espiritual y personal el cual cada cristiano está individualmente junto con Dios el Padre Jesucristo es llamado el Nuevo Pacto. Es renovado individualmente cada año en la Pascua del Nuevo Testamento cuando cada creyente participa de los símbolos del cuerpo y sangre de Jesucristo. Jesús dijo, “De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

“Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece [vive] y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí” (Juan 6:53-57).

La ceremonia de la Pascua es la renovación del pacto eterno entre cada cristiano y Jesucristo y Dios el Padre. Esta relación en pacto, cuál es la base por nuestro compañerismo, es hecha posible a través del amor de Dios el Padre hacía nosotros. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3:16).

¡La llanura del amor de Dios es expresada en el sacrificio de Su Hijo unigénito, quien se entregó para nosotros! Jesucristo mismo, en la noche antes de Su crucifixión, lo hizo bastante claro que el Padre nos ama. Jesús declaró, “En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios. Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre” (Juan 16:26-28).

¡Dios el Padre mandó a Jesucristo a ser nuestro Salvador porqué Él nos ama! Dios el Padre personalmente nos ha invitado a recibir salvación a través de Su Hijo. Jesús dijo, “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere...”(Juan 6:44). ¡Piensa en eso! ¡Dios el Padre, el Ser más grande en el universo, nos ha llamado personalmente para heredar vida eterna como Sus hijos e hijas! ¡Él mismo nos ha engendrado con las arras de la vida eterna a través de Su Espíritu Santo! El apóstol Pablo escribió, “...y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia... (Efesios 1:13-14).

El apóstol Juan expuso esta verdad en su primera epístola: “En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envío a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste EL AMOR: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envío a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros....

“Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero” (I Juan 4:18-19).

Si continuamos en esa relaciónverdadera con Dios el Padre y Jesucristo, no tenemos que temer. Dios no nos abandonará mientras permanezcamos fiel a Su Verdad. Si defendemos la Verdad, quizás tendremos que permanecer solos por un tiempo, pero siempre tendremos compañerismo con el Padre y Jesucristo. Dios siempre nos ama y estará con nosotros. Cuando un manojo de hermanos pueden unirse para estudiar la Palabra de Dios juntos, Dios estará con ellos. Jesucristo ha dado la promesa que donde estarán dos o tres reunidos en Su nombre, ahí estará Él en medio de ellos (Mateo 18:20).

¿Seremos Escogidos Como Fiel?

En el momento presente Dios está juzgando Sus iglesias y separando las ovejas de los chivos. Esta separación tiene que tomar lugar para poder preservar la Verdad entre aquellos que aman a Dios y escogen a ser fiel a Su Palabra.

Cada verdadero cristiano está siendo probado para ver si él o ella verdaderamente ama a Dios el Padre y Jesucristo. Jesucristo dijo, “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo leamaré, y me manifestaré a él....El que me ama, mi palabra guardará, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envío” (Juan 14:21, 23-24).

Jesucristo nos ha dado las verdaderas doctrinas de Dios. Si lo amamos, permaneceremos en Sus enseñanzas, sabiendo que estamos construyendo sólo la única fundación segura. Pablo demuestra que podemos recibir el don de vida eterna solamente por construyendo sobre la fundación puesta por Jesucristo. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó [en la fundación de Jesucristo], recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego” (I Corintios 3:11-15).

Las palabras inspiradas de Pablo revelan que estamos siendo juzgados como cristianos según las obras que ahora estamos edificando sobre la fundación de Jesucristo. Dios no nos dará una recompensa eterna si no estamos obrando las verdaderas obras de justicia que podrá resistir las pruebas ardientes que Él permite que vengan sobre nosotros para probarnos. El apóstol Pedro escribió sobre estas pruebas, “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobre vendido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

“Así que, ninguno de vosotros parezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador? De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden de sus almas de al fiel Creador, y hagan el bien” (I Pedro 4:15-19).

Pedro nos dice que no nos demos por vencidos por estas pruebas. No podemos dejar nada persuadirnos para alejarnos de seguir a Jesucristo. Si sufrimos porque escogemos a permanecer fiel a Sus enseñanzas, seremos recompensados en Su venida. ¡Regocije en esta promesa!

Pedro nos dice que Jesucristo mismo sufrió porque Él fue obediente a la Verdad, y que nosotros también debemos de pasar y perdurar persecución. Si somos verdaderos cristianos, estaremos siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo. “Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. Pues, ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (I Pedro 2:19-21).

¿Está usted disponible a seguir el ejemplo de Jesucristo siendo fiel a la Verdad de Dios, aunque te traiga persecución de tus amistades más cercanas y miembros de tu propia familia? ¿Está usted disponible a retener las verdaderas enseñanzas de Jesucristo aunque tenga que separarse de sus hermanos en la iglesia local que están descartando la Verdad? ¿Es su presencia en una iglesia organizada más importante para usted que adorar a Dios el Padre en Espíritu y Verdad?

¡Dios está probando a cada verdadero cristiano para ver si cada uno verdaderamente lo ama más que a otra persona o cualquiera otra cosa en su vida! ¡Cada uno de nosotros tendremos que escoger! Dios nos dará la fuerza y nos ayudará por cualquier prueba que tengamos, si escogemos a permanecer fiel a Él y Su Palabra.

Lo Que Dios Requiere de Sus Ministros

Dios también está probando a cada ministro para determinar quién verdaderamente ama a Dios y Su Palabra. Dios está separando entre aquellos ministros que predican fielmente Su Palabra en verdad y amor, y aquellos que son asalariados que buscan posiciones y poder.

Cada ministro de Jesucristo necesita examinar su propio corazón y mente para honestamente evaluar sus motivos personales por estar en el ministerio. Esta es la examinación propia que por cuál el apóstol Pedro tuvo que pasar. Cada ministro debe de aplicar esta prueba Bíblica así mismo y sus propias circunstancias, y preguntarse la misma pregunta que Jesús le preguntó al apóstol Pedro.

“Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas [agape, significando amor divino] más que éstos [los otros apóstoles y discípulos]? Le respondió: Sí, Señor: tú sabes que te amo [filoo, significando un amor profundo personal]. El le dijo: ¡Apacienta mis corderos!

“Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas [agape, amor divino]? Pedro le respondió: Sí, Señor, tú sabes que te amo [filoo, amor profundo personal]. Le dijo: ¡Pastorea mis ovejas!

“Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas [filoo, amor profundo personal]? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas [filoo, amor profundo personal]? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo [filoo, amor profundo personal]. Jesús le dijo: ¡Apacienta mis ovejas!”

Cada ministro que tiene el Espíritu de Dios ha sido dado esta comisión, igual como Jesús le ordenó a Pedro. Cada ministro necesita saber que la razón por su llamamiento es para alimentar las ovejas de Dios-- ¡los hermanos de Jesucristo! ¡Si cualquier hombre es un ministro por cualquier otro motivo, su ministerio será una vanidad y vacuidad!

Cada ministro de Jesucristo será juzgado según sus obras. Si él está predicando fielmente la Verdad de Dios, él recibirá una recompensa eterna. Si él esta comprometiendo con la Verdad para poder proteger su posición, su prestigio, su salario o pensión, él tendrá que rendirle cuenta a Jesucristo.

Aquellos ministros que verdaderamente aman a Jesucristo continuarán fielmente a predicar la Verdad de Dios aunque haiga pérdida personal. Ellos seguirán el ejemplo del apóstol Pablo, que fielmente enseñó el verdadero Evangelio de Jesucristo porque él valorizaba el bienestar espiritual de sus hermanos más que su propia vida. Pablo pasó por grandes persecuciones para poder impartir a sus hermanos la Verdad de Dios que llega a la vida eterna. Aquí están las palabras de Pablo hacia los hermanos de Corintios:

“Porque nosotros [los ministros] que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De manera que la muerte actúa en nosotros [los ministros], y en vosotros [los hermanos] la vida...Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.

“Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (II Corintios 4:11-18).

El apóstol Pablo fue fiel a la orden que él recibió de Jesucristo. Como un verdadero ministro de Dios, él alimentó la manada con las puras doctrinas de la Palabra de Dios. ¡Su recompensa es segura! ¡Pablo heredará vida eterna con gloria y poder en el Reino de Dios, sirviendo a Dios el Padre y Jesucristo en amor eterno! Esta es la recompensa que Dios le ofrece a cada ministro que predica la pura Verdad de Su Palabra, no importa la organización corporativa o afiliación.

Arrepentimiento Individual

Cuando los líderes de alto rango en las iglesias de Dios organizadas se alejan de las verdaderas doctrinas de Jesucristo y empiezan abrazar falsas doctrinas, los ministros y los miembros en esas iglesias están bajo presión a conformar. Muchos de estos ministros y miembros han sucumbido a la presión, temando las consecuencias de ir contra la avalancha de cambios doctrinales. Algunos han sido engañados a creer que ellos perderán salvación si ellos van contra aquéllos en autoridad. Otros tienen miedo de ser vistos como “hereje” por los hermanos que ellos han conocido por años. Muchos también están comprometiendo simplemente porque ellos tienen amistades con otros miembros de iglesia que ellos no desean dejar.

¡Si usted ha estado comprometiendo la Verdad de Dios para poder tener favor como un ministro o un miembro de una iglesia organizada, ¡usted está en gran peligro espiritual! La Palabra de Dios claramente demuestra que un cristiano que a sabiendas soporta pecado y error está manchando su conciencia. Una conciencia manchada con el tiempo se pondrá sin sentimiento e indiferente al poder del Espíritu Santo.

El apóstol Pablo describe el resultado final de rendirse a la presión de falsas doctrinas: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia” (I Timoteo 4:1-2).

Cada cristiano que ha estado a sabiendas comprometiendo por rendirse a falsas doctrinas está en peligro de caer en esta condición espiritual. Es la aceptación de pecado y error que te lleva a la pérdida de salvación. Oponerse a falsas doctrinas--aún cuando son promovidos por las autoridades en la iglesia--nunca causará que un cristiano pierda su salvación.

Todos los cristianos que han comprometido la Verdad por aceptar falsas doctrinas necesitan arrepentirse y regresar a Dios y a Su gracia y amor. Dios el Padre limpiará a cada uno que verdaderamente tenga arrepentimiento con humildes suplicaciones. Cada uno tiene que individualmente regresar a Dios con su corazón entero. De esta manera la persona puede ser restaurada en amor y fe a Dios el Padre y crecer en la gracia y conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

Aquellos cristianos que han estado comprometiendo están perjudicando su salvación si esperan un movimiento general hacia arrepentimiento entre las iglesias de Dios. ¡Es un error grande a esperar en nuestro arrepentimiento personal cuando el Espíritu Santo nos declara culpable de pecado y error en nuestras vidas!

David, un hombre cerca de Dios, era instante y sincero en su arrepentimiento cuando el Espíritu de Dios lo declaraba culpable de pecado. Cuando David peco en gran manera contra Dios, esta era su oración de arrepentimiento: “Jehová, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado” (Salmo 41:4). En otra ocasión, cuando se estaba arrepintiéndose de su adulterio con Betsabé y el asesino de su esposo Urías, David le pidió a Dios, “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.

“Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contrati, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu justicia. He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.

He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve... Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu” (Salmo 51:1-11).

Cada cristiano que ha pecado contra Dios por comprometiendo con falsas doctrinas necesita tener este actitud de profundo arrepentimiento espiritual y humildad. ¡Cada uno necesita pedirle a Dios que limpie su corazón del pecado de haber echado la Verdad de Dios al lado y haber aceptado mentiras! Cada uno necesita pedirle a Dios que cure su mente de haber comprometido con mal y haberse rendido a las fuerzas de apostasía. ¡Cada uno necesita pedirle a Dios que cure su espíritu de las heridas infligidas por los dardos de fuego de engaño lanzados por Satanás! Dios escuchará y Él contestará. Dios curará y Él perdonará. Dios dará la fuerza y Él dará bendiciones.

Jesucristo dio esta amonestación a la iglesia de Laodicea: “Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, ¡para que veas! Yo reprendo y castigo a todos los que amo; ¡sé, pues, celoso, y arrepiéntete! He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él, y él conmigo.

“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 3:18-22).

Que Dios le otorgue los oídos para escuchar, corazón para arrepentirse, y el valor para permanecer en la Verdad. Que Dios le otorgue el entendimiento que usted necesita para concluir su deber cristiano para defender la fe una vez dado a los santos. Que Dios le otorgue el amor para sus hermanos en las iglesias de Dios para que usted comparte este libro con ellos, en la esperanza que ellos también escapen de la trampa de Satanás el diablo.

Dios ha prometido a recompensar en gran manera aquellos que permanecen fiel a Su Verdad en prueba y persecución. Las promesas de Dios de una herencia eterna para aquellos que son fiel es seguro. Si mantenemos nuestra mente en la esperanza que Él tiene para nosotros, podremos tener victoria en cada prueba. Recordamos estas palabras de amonestación del apóstol Pablo:

“....Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor...” (Hebreos 6:17-20).

¡Que Dios el Padre te llene con Su fuerza, Su amor, Su gracia, Su Verdad, y Su fe para mantenerte en la gloriosa esperanza de nuestro Señor y Salvador Jesucristo!


Sobre Este Libro

Señor, ¿Qué debo de hacer? por Fred R. Coulter fue escrito para ayudar cristianos que están confundidos y desorientados por el caos doctrinal que está amenazando a socavar la verdadera fe de la Biblia. En América hoy, Satanás está atacando con furia completa cualquier organización religiosa que enseña cualquiera Verdad de la Palabra de Dios. Ya que él casi ha completado la subversión del Protestantismo, él ahora está enfocando todos sus esfuerzos en los cristianos que observan el sábado y sus organizaciones. Su propósito es aniquilar todos los cristianos--todos los que son hijos engendrados de Dios el Padre y los verdaderos hermanos de Jesucristo.

Los verdaderos cristianos tienen que conocer las maniobras de Satanás. Ellos necesitan despertar y percibir lo que está ocurriendo dentro de las iglesias de Dios. La decepción sutil de Satanás ahora está siendo cumplida--no por un ataque directo desde afuera, sino por una conspiración sutil dentro de la oficina principal. Satanás está lanzando su ataque con una avalancha de falsas doctrinas a través de los líderes más altos y ministros de más alto rango dentro de las iglesias de Dios. Estos ministros, que proclaman hablar la Verdad de Dios, en realidad se han desencaminado de la Verdad y han sido subvertidos por Satanás en aceptar falsas enseñanzas. Ellos se han convertido en los agentes de Satanás por promulgar falsas doctrinas.

Este libro revela como los falsos-eruditos y ministros en las iglesias de Dios están siendo usados por Satanás para socavar y destruir la fe de los verdaderos cristianos, ministros y también miembros. Los apóstoles originales de Jesucristo fueron confrontados con la misma situación por falsos maestros y los que se proclamaban apóstoles. El Nuevo Testamento está lleno con advertencias contra estos “falsos apóstoles” y “obreros fraudulentos.”

Usted, sus hermanos cristianos y la iglesia con cuál usted tiene afiliación puede que este pasando por el mismo ataque. Este libro está diseñado a darle la respuesta a la pregunta, Señor, ¿Qué debo de hacer?


Sobre el Autor

Fred R. Coulter atendió la Universidad de San Francisco y se graduó del colegio San Mateo antes de graduarse del Colegio Embajador, en Pasadena, California, con un BA en Teología en el año 1964. Él fue ordenado un ministro de Jesucristo en el 1965 y enseñó en varios estados de los Estados Unidos incluyendo a Los Angeles en California. Él ha completado estudios Bíblicos y ministeriales avanzados en 1972-75 bajo el programa del Colegio Embajador. En el momento presente él es pastor, maestro, y disertarte y escritor para la Iglesia de Dios Cristiana y Bíblica.

El señor Coulter ha dedicado su vida y talentos para proclamar a Jesucristo como salvador personal para todos. Él tiene un ministerio mundial en audio y video que llega hacia todos los Estados Unidos y Canadá, Europa, Australia, las Filipinas y Malasia. Él ha tenido su propio programa en el radio llamado, “Las Respuestas Bíblicas.” En el momento presente él es el editor y escritor para la Iglesia de Dios Cristiana y Bíblica. Fred R. Coulter se ha comprometido a tener un ministerio especial para ayudar aquellos cristianos que han tenido que pasar por persecución y abuso por líderes y ministros en la iglesia. Él ha ayudado a muchos cristianos desilusionados renovar su amor y fe en Dios el Padre y Jesucristo.

Back Home Up

[ Home | Search | Site Map | About Us | What's New | Beliefs

|Sermons | Publications | Books | Archives | Links | Contact Us | Children | Español ]

Christian Biblical Church of God © 2008

P.O. Box 1442

Hollister, California 95024-1442

[ Contact Fred Coulter | Contact the Webmaster ]

Phone:  1-831-637-1875

Fax:  1-831-637-9616

http://www.cbcg.org/

Updated October 8, 2008