Las Cartas Anteriores: Noviembre, 2006

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Iglesia de Dios Cristiana y Bíblica

P.O. Box 1442

Hollister, California 95024-1442

(831)-637-1875

Fred R. Coulter

Ministro

El 19 de Noviembre, 2006

Estimados Hermanos,

Aquí en los Estados Unidos, acabamos de completar las elecciones congresionales. Tal como a veces ocurre, hubo un cambio en el partido que controla en ambos la Casa y Senado. Los Republicanos perdieron el favor con los votantes, y los demócratas ganaron la mayoría de los puestos. Esto a ocurrido numerosas veces en historia de los Estados Unidos cuando un partido político en poder se convierte complaciente y corrupto. La autoridad es abusada y el público reacciona por eligiendo otros líderes políticos—que en torno también terminan con la corrupción. El cambio político es una parte de la historia de todas las naciones. Y cambios en los gobiernos no ocurre solamente a través de elecciones como también ocurren a causa de guerras o revueltas—o cuando un rey, presidente o gobernador es asesinado, permitiendo que otro partido tome el poder. Sin tener en cuenta de la clase de gobierno específico, algunos son buenos por un tiempo, mientras otros son malignos y opresivos. Este ciclo de cambio político y confusión ha continuado a través de toda la historia de la humanidad.

Hoy, en los Estados Unidos, muchos “Evangélicos Cristianos” Protestantes y Católicos están trabajando juntos en un atentado para elegir líderes políticos que tienen “valores morales conservativos” como los suyos—con la esperanza que tales políticos traerán mejor gobierno y una sociedad mejor en orden. Sin embargo, tales acciones nunca pueden traer un cambio duradero para el bien porque los valores adoptados por ambos los votantes y políticos no son en verdad los valores de Dios tal como definido en Su Palabra. En verdad sus valores vienen de las definiciones humanas sobre lo que es bueno y malo. ¿Qué ocurre con los líderes políticos que son elegidos o asignados? Aunque ellos profesan tener altos valores de moralidad y poder, el dinero y el sexo los dirige hacia la corrupción. Tal es la historia de las naciones, gobiernos y religiones del mundo—igualmente a los de la Biblia.

Contrario a lo que las personas piensan, el gobierno en realidad no es el problema; el problema es las personas que dirigen el gobierno y aquellos que los eligen—¡los votantes! Por ejemplo, mientras existen muchas personas están contra el aborto, la mayoría están a favor del aborto. Esto recientemente fue hecho bastante claro en el estado de Norte Dakota cuando una medida para hacer ilegal el aborto fue derrotado por los votantes. Igualmente, en California, y también otros estados, leyes que exigían un periodo de 48 horas de espera para notificar a los padres de que sus hijas planeaban un aborto fue también rechazado por los votantes. Como resultado, la matanza de los más inocentes de todos seres humanos continuara constante. Desde que el aborto fue hecho “legal” en los Estados Unidos, 47 millones de los más inocentes y desvalidos seres humanos han sido matados en el vientre.

La Biblia revela de los problemas de la humanidad y los gobiernos humanos son todo relacionados con la naturaleza humana, que es una mezcla del bien y el mal. La naturaleza de la humanidad es fácilmente corrompida a causa de la fuerza de la ley del pecado y la muerte, codicia y engaño, bajo la influencia de Satánas el diablo—el príncipe de la potestad del aire--¡quien esta engañando continuamente toda las naciones del mundo (Efesios 2:1-3 y Apocalipsis 12:9)!

Comenzando con Adán y Eva, Caín y Abel, esto ha sido la verdad hasta el nuestro día presente. Como resultado, desde ese tiempo hasta ahora, nunca ha visto un gobierno humano que ha sido justo genuinamente y que verdaderamente a tenido éxito. ¡Todos han fracasado! Mientras muchos gobernantes y gobiernos empiezan con buenas intenciones, y con algunas causas justas, casi siempre todas terminan en desastres. Es tal como la Biblia revela: “Hay camino que al hombre le parece derecho [bien], pero sus fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12; y 16:25). Cuando las personas confían en sus líderes políticos, en lugar de Dios, para resolver sus problemas—a pesar de sus buenas intenciones—todos están destinados al fracaso.

El Reino de Salomón: Tenemos que ver el increíble justo comienzo del reinado de Salomón cuando él reino sobre las doce tribus de Israel. Ningún otro rey o nación en la historia del mundo empezó como la de Salomón, el hijo del Rey David, rey sobre las doce tribus de Israel. Cuando David le entregó el poder de su gobierno a Salomón, Dios le dio esta ordenanza a David para que se le diera a su hijo: “Y me ha dicho [Dios]: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios; porque a éste he escogido por hijo, y yo le seré a él por padre. Asimismo yo confirmaré su reino para siempre, si él se esforzare a poner por obra mis mandamientos y mis decretos, como en este día.’

“Ahora, pues, ante los ojos de todo Israel, congregación de Jehová, y en oídos de nuestro Dios, guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra, y dejéis en herencia a vuestros hijos después de vosotros perpetuamente. Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y ánimo voluntario; porque Jehová escrudiña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre. Mira, pues, ahora, que Jehová te ha escogido para que edifiques casa para el santuario; esfuérzate, y hazla” (I Crónicas 28:6-10).

Después la muerte de David, Salomón buscó a Dios con humildad y un tierno obediente corazón. Esto agradó a Dios tanto que le apareció en un sueño: “Y aquella noche apareció Dios a Salomón y le dijo: Pídeme lo que quieras que yo te dé. Y Salomón dijo a Dios: Tú has tenido con David mi padre gran misericordia, y a mí me has puesto por rey en lugar suyo. Confirmese pues, ahora, oh Jehová Dios, tu palabra dada a David mi padre; porque tú me has puesto por rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra. Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?

Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti” (II Crónicas 1:7-12).

Después que Salomón construyó y dedicó el templo de Dios, Salomón le pidió en oración a Dios por Su bendición sobre todo Israel y el templo donde Él había puesto Su nombre y presencia—tal como evidenciado por la nube que lleno el templo y el fuego que salió del cielo para incendiar los sacrificios de dedicación de Salomón. Y el Señor le apareció una segunda vez en una visión y le dijo: “Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio. Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, e hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis decretos, yo confirmaré el trono de tu reino, como pacté con David tu padre, diciendo: No te faltará varón que gobierne en Israel” (II Crónicas 7:12-18).

A pesar del hecho que Salomón empezó mejor que cualquier otro rey en la historia del mundo, el poder, riquezas y la codicia sexual lo llevaron a la corrupción. No solamente se entregó al pecado Salomón, el pueblo también siguieron en sus pasos. Cierto a Su palabra, Dios tuvo que intervenir para castigar a Salomón y todo Israel por sus pecados: “Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se hunto Salomón con amor. Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón.

Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David. Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre. Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón. Así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.

Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, y había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardo lo que le mandó Jehová. Y dijo Jehová a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romparé de ti el reino, y lo entregaré a tu siervo” (I Reyes 11:1-11).

La historia bíblica del pueblo y los reyes de Israel y Judá demuestra que ellos repetidamente vivieron el ciclo del pecado y reavivamiento. Finalmente, sin embargo, sus antiguos reinos llegaron a un fin a través de guerra, pestilencia, cautiverio y finalmente, exilio hacia las tierras de sus enemigos. Israel fue llevado hacia Asiria y Judá hacia Babilónia.

Cuando una persona, un grupo de personas o una nación ponen su confianza en riquezas, poder o la política en vez de confiar en Dios, ellos están destinados al fracaso y finalmente caerán bajo el juicio de Dios. Nota la diferencia entre aquellos que confían en otros hombres y aquellos que confían en Dios: “Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová [lo que Salomón hizo]. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada.

Bendito el varon que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová [lo que David hizo]. Porque será como el árbol plantado juntas a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escrudiño la mente, que prubo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras” (Jeremías 17:5-10).

El Rey David nos dio este consejo, que es un consejo bueno espiritualmente y políticamente: “Mejor es confiar en el Jehová [el Señor] que confiar en el hombre. Mejor es confiar en Jehová que confiar en principes” (Salmo 118:8-9).

La Casa de Israel y Judá Ahora en Nuestros Tiempos Modernos: Las naciones modernas de Israel en los tiempos del fin—los Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Europa Occidental, Australia y Nueva Zelandia, y Judá, los Judíos en Palestinia—todos han puesto su esperanza y confianza en los hombres, ejércitos y armas en vez del verdadero Dios. Por consiguiente, ellos sufrirán consecuencias semejantes a causa de sus pecados y rechazamiento de Dios.

A través del profeta Isaías, Dios predijo el resultado de los pecados y rebeliónes personales y nacionales contra Dios: “Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Críe hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israelr no entiende, el pueblo no tiene conocimiento. ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos deprabados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. ¿Por qué queréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda la cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchasón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite. Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego [ataques nucleares], vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros [ejércitos invasores], y asolada como asolamiento de extraños” (Isaías 1:2-7).

Tal como hicieron el antiguo Israel y Judá, sus descendientes de estos tiempos modernos también profesan el nombre de Dios, pidiendo Sus bendiciones y Sus promesas. Pero ellos en verdad no vivirán por Sus leyes y mandamientos: “Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido el enseñado....Por tanto, como la lengua del fuego consume el rastrjo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flore se desvanecerá como polvo; porque desecharón la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel” (Isaías 29:13; 5:24).

Siempre recuerde lo siguiente: Si la mayoría de la población no es justo y no están genuinamente siguiendo a Dios—solamente aceptando varios de Sus mandamientos mientras rechazando la mayoría—toda la votación en el mundo nunca resultara con un gobierno justo. Toda la confianza en otros hombres, dinero o defensas fracasarán igualmente. Todos sus pecados traerán el juicio Dios sobre ellos: “Pues arruinada está Jerusalén, y Judá ha caído; porque la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová para irritar los ojos de su majestad. La apariencia de sus rostros testifica contra ellos; porque como Sodoma publican su pecado, no disimulan. ¡Ay del alma de ellos! Porque amontonaron mal para sí. Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. ¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado. Los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos” (Isaías 3:8-12).

Pues estamos confrontados con la realidad política que lo más que las cosas cambian, las cosas siguen igual—todo esto a causa de la naturaleza humana pecaminosa bajo la influencia de Satanás el diablo. Muy pocas veces vemos que las cosas mejoran por un periodo largo. Las cosas solamente continuarán empeorando porque nuestros líderes están poco a poco removiendo a Dios del gobierno, de las escuelas y de la vida pública.

La humanidad no sabe cómo gobernarse. Todos los gobiernos humanos han fracasado y continuarán así. Hasta el último gobierno humano—un pronto venidero, gobierno mundial dirigido por lo que la Biblia llama la bestia y el falso profeta—y ese será el fracaso más grande de todos. Jesucristo mismo va destruir a ese gobierno y sistema religioso maligno en Su segunda venida.

El Venidero Reino de Dios: El venidero Reino de Dios es la única esperanza para el mundo. Cuando Jesucristo regrese, Él y los santos a resucitados tomarán control de todos los gobiernos de este mundo: “....y vendrá Jehová mi Dios, y con Él todos los santos. Y Jehová será reí sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre.” (Zacarías 14:5,9). Cuando la última, séptima trompeta suene para la primera resurrección, todas las naciones y reinos serán transferidos de la autoridad de Satanás hacia la autoridad y poder de Jesucristo: “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor [Dios el Padre] y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo, Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y para destruir a los que destruyen la tierra.” (Apocalipsis 11:15-18).

Jesús y los santos resucitados liberarán al mundo de la esclavitud y corrupción del pecado: “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertad la esclavitud de corrupción, para libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores te parto hasta ahora” (Romanos 8:19-22).

Juntos con Jesucristo gobernaremos el mundo entero con justicia y el juicio de Dios: “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por la causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.... Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo es el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios [el Padre] y de Cristo, y reinarán con Él mil años” (Apocalipsis 20:4-6).

No solamente seremos sacerdotes de Dios el Padre y de Cristo, sino también se nos dará poder para gobernar sobre ciudades (Lucas 19:15-19). Jesús también prometió que bajo Su reino gobernaremos sobre las naciones: “Al que venciere y guarde mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero, como yo también la que recibido de mi Padre” (Apocalipsis 2:26-27). ¡Por esto es que Dios el Padre y Jesucristo nos han llamado! Por esto es que oramos diariamente—“¡Y venga tu reino!”

La Iglesia en el Hogar: En Noviembre del 2002, mientras yo estaba viajando hacia Cinncinati, Ohio, para una Conferencia de los Ancianos, estaba leyendo un libro titulado El Cristianismo Sin Dios por Lloyd Geering. En su libro, él declara que es posible tener un Cristianismo sin Dios y sin Jesucristo—el Hijo de Dios y Salvador del mundo. Al final de su libro, él habla sobre como están removiendo a Dios de la vida pública, privada y religiosa de las personas: “Fue durante el siglo veinte que “Dios” [de la Biblia] poco a poco estaba desapareciendo del ambiente de la conciencia pública y no más siendo buscado por el público en tiempos de pestilencia, guerra y sequías, como lo era antes. Hasta en las iglesias es raro oír oraciones pidiéndole a Dios....Todos los cuerpos públicos, nacionales e internacionales, ahora están completamente conscientes que los mismos humanos tienen que resolver los problemas de nuestros tiempos y que no hay un “Dios” a cual le podemos suplicar cuando todo fracasa. La una vez “cara de Dios” ha sido forzada a retirarse a la subjetiva conciencia de individuos devotos y de reuniones tradicionales. Dios ha sido privatizado; lo que ha permanecido en el público son los valores heredados del Cristianismo del pasado, valores que se dirigen a la emancipación fresca y nuevos ideales humanos; y son esos valores que constituyen el “Cristianismo sin Dios.” (P.143).

Mientras la humanidad continúen rechazando a Dios Jesucristo, y también removiendolos de las escuelas, gobiernos e iglesias, ¡ellos no los pueden remover de nuestros hogares, nuestras vidas, nuestros corazones y de nuestras mentes! Aquí fue cuando Dios me inspiró de pensar en “La Iglesia en el Hogar.” A pesar de lo que Satanás y sus agentes puedan hacer, todavía podemos llegar hacia las personas en sus hogares. Además, “¡La Iglesia en el Hogar” no es algo nuevo!” Así fue exactamente como la iglesia apostólica comenzó—con grupos pequeños reuniéndose en hogares (Hechos 2:41-47; 10:2, 27,30; 11:13; 17:5; 18:7; 20:20; 21:8; Romanos 16:5; y I Corintios 16:19).

Cuando llegué a Cincinnati, inmediatamente llamé a Ron Cary, nuestro webmaster para nuestra página principal cbcg.org, y él nos reservó el nombre churchathome.com [la-iglesia-en-el-hogar.com (en inglés solamente)]. Para ese tiempo sabíamos que en el futuro, el Internet se convertiría en la herramienta más poderosa para llegar hacia la mayoría de las personas con un costo muy bajo.

El mensaje que di ese Sábado en Cincinnati, en Noviembre 2002, sobre “El Cristianismo sin Dios” [disponible en Español] fue el origen de “La Iglesia en el Hogar.”

Años atrás, cuando las enseñanzas malvadas empezaron a entrar a casi todas las escuelas públicas, las personas respondieron con enseñándole a sus hijos en sus hogares. Hoy en día, miles de niños son enseñádoos en sus hogares por sus padres con la ayuda del Internet.

Lo mismo ha estado ocurriendo con lo que llaman iglesias “Cristianas” de este mundo. Más y más personas están dejando iglesias tradicionales—porque están desolucionados por “mega-iglesias,” cansados de la política en la religión, y cansados de “cánticos de alabanzas” y llamamientos hacia el altar. Igualmente, están cansados de toda la corrupción, doctrinas falsas e hipocresía que encuentran en esas iglesias—entre miembros y ministros. Ellos simplemente no han podido encontrar a Dios en estas iglesias.

De la misma manera, ellos realizan que el edificio no es la iglesia—sino las personas son la iglesia [Griego, ekklesia, que significa, los elegidos]. Es estimado que de 10-15 millones de personas han dejado las religiones organizadas sobre los últimos años—y que 25 millones se reúnen como una “iglesia” en sus hogares. Ellos benefician y gozan estudiando sus Biblias en grupos pequeños en la privacidad de sus propios hogares en vez de edificios grandes o catedrales. El creciente poder del Internet nos da la perfecta oportunidad para alcanzar personas en sus hogares.

En nuestra página regular cbcg.org, encontrarán varios sermones y libros que hemos preparado. Estaremos añadiendo nuevos materiales, y mensajes. Esto significa que aquellos que Dios está llamando tendrán una fuente de donde aprender la verdad—todo a sus dedos, a través del Internet. En la privacidad de sus propios hogares pueden aprender como estudiar sus Biblias—y aprender mucho más. Con el Internet pueden encontrar el verdadero Dios, el Padre, y Jesucristo, sin las trampas del “Cristianismo” ortodoxa y paganizado de este mundo. Dios enviará Su Espíritu Santo que esté con ellos y dirigirlos hacia arrepentimiento y bautismo para poder recibir el Espíritu Santo de Dios el Padre—para que ellos también puedan hacerse los hijos de Dios (I Juan 3:1-3, 9).

Hermanos, estoy convencido que Dios usará esta nueva página en el Internet [por ahora sólo en el Inglés] y nuestra página regular en una manera poderoso para llamar a muchos hacia salvación. Tomará tiempo para construir esta página, pero oramos que Dios nos continuara bendiciendonos en este esfuerzo.

Hermanos, de nuevoles doy gracias por su amor, oraciones y continuó apoyo a través de sus diezmos y ofrendas. Continuamos en oración por ustedes todos los días, y que Dios el Padre y Jesucristo este con ustedes, para fortalecerlos, para sanarlos, y ayudarlos crecer en la gracia y conocimiento y en el amor de Dios. Y siempre oramos que el amor, gracia y bendiciones de Dios esté sobre ustedes y todo lo que hacen.

Con amor en Cristo Jesús,

Fred R. Coulter

FRC

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Updated September 4, 2008