ETERNO JUICIO
Dios ahora
está juzgando a cada creyente que ha sido llamado en este tiempo. El juicio
de Dios de cada individuo empieza cuando Dios abre sumente para entender el
camino de vida de Dios. Con Su amor, gracia y misericordia, Dios le da a cada
uno que se someta a Su Espíritu Santo la fuerza y poder para crecer en amor,
fe y gracia y para vencer la naturaleza humana, el mundo y Satanás el diablo.
Dios el Padre hace a cada creyente personalmente responsable de que crezca en
el conocimiento de Su Palabra y en la estatura espiritual y abundancia de Su
Hijo Jesucristo. Mientras el creyente ama a Dios con todo su corazón y está
viviendo en obediencia hacia Su Palabra, él o ella es dado la justicia de
Jesucristo como el regalo de Dios. El creyente entonces es juzgado como
enteramente justo y sin culpa delante de Dios el Padre. Todos aquellos que
permanecen en esta justicia de fe que es recibida estarán en la primera
resurrección y recibirán vida eterna al retorno de Jesucristo.
Aquellos
individuos que durante los siglos no han recibido la oportunidad para
salvación durante sus vidas, serán restaurados hacia vida física en la
segunda resurrección, cual tomará lugar después de los 1,000-años del
reinado de Jesucristo y Sus santos. Todos los que son levantados en la segunda
resurrección tendrán la misma oportunidad para la salvación que aquellos
que estuvieron en la primera resurrección. Cada uno será enseñado el camino
de salvación y tendrá la oportunidad de arrepentirse y aceptar el sacrificio
de Jesucristo para la remisión de sus pecados. Todos serán otorgados el
mismo período de tiempo para escoger el camino de salvación de Dios. Este
tiempo, es llamado el Juicio del Gran Trono Blanco, aparentemente durará por
100 años. Durante este tiempo, todos los que aprenden a vivir de acuerdo a la
voluntad de Dios, creciendo en gracia y en el conocimiento y carácter de
Jesucristo, recibirán vida eterna.
Cuando
termine este tiempo de juicio, todos aquellos que han aceptado salvación
habrán ya entrado en el reino de Dios como hijos inmortales de Dios. En aquel
tiempo, todos aquellos que rechazaron su oportunidad para salvación serán
sentenciado a la segunda muerte--su juicio eterno. Todos los malvados
incorregibles de los siglos pasados que cometieron el pecado imperdonable, y a
propósito rechazaron la salvación de Dios, serán resucitádos a vida
física para unirse con los malvados que estarán viviendo para recibir la
sentencia de la segunda muerte como su juicio eterno. Dios destruirá a todos
los malvados incorregibles en el mismo tiempo en el lago de fuego. Esta es la
segunda muerte, de la cual no hay resurrección.
Referencias
de las Escrituras:
| I P.4:17 |
Mi. 4:1-4 |
He. 10:26-27 |
| Ro. 2:16 |
Hch. 10:42 |
Ap. 20:11-14 |
| Ro. 14:10-12 |
II P.2:9 |
Ap. 20:5-6 |
| I S. 16:7 |
II Ti. 4:8 |
Ez. 37:12-14 |
EL
BAUTISMO DE FUEGO
El bautismo
de fuego no es un bautismo que debe ser deseado por un creyente
espiritualmente engendrado, como algunos enseñan, pero es un bautismo
reservado para los malvados incorregibles. Las Escrituras revelan que el
bautismo del fuego es la destrucción eterna de los malvados que tendrán una
inmersión en el lago de fuego y azufre. Aquellos que son lanzados al lago de
fuego no serán tormentado para siempre pero serán consumidos en el fuego.
Esta es la segunda y permanente muerte y juicio final de Dios para aquellos
que no se arrepientan, son los malvados incorregibles cuales han cometido el
pecado imperdonable y han con propósito rechazado Su camino de salvación a
través de Jesucristo. Todos aquellos que han endurecido sus corazones en sus
maldades y sus rebeldía contra Dios y han cometido el pecado imperdonable por
resistiendo y cometiendo blasfemia contra el Espíritu Santo, haciendo lo
imposible para que sean dirigidos hacia el arrepentimiento, esos son los
malvados e incorregibles y serán destruidos juntos en el lago de fuego.
Referencias de
las Escrituras:
| Mt. 3:11-12 |
Ap. 20:14-15 |
Mal. 4:1-3 |
| Mt. 12:31-32 |
Ap. 21:8 |
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CARNES
LIMPIAS E INMUNDAS
Como nuestro
Creador, Dios ha proporcionado no solamente las plantas pero los animales para
que sean comida para la humanidad. Sin embargo, Dios no creó toda carne de
animal para que fueran aptos para el consumo humano. Porque Dios desea que la
humanidad tenga buena salud, Él le ha revelado a la humanidad cuáles carnes
de animal Él ha creado para consumo humano. Este conocimiento fue dado a
conocer desde la creación, como es registrado en el cuento Bíblico de Noé y
el diluvio. En Levítico 11 y Deuterónomio 14, Dios claramente enseña cuales
carnes son aptos para consumo humano y cuales no. La clasificación de carnes
limpias o inmundas es fácilmente identificado por las características que
Dios ha hecho en los animales. Cualquier mamífero de sangre caliente que
tiene las pezuñas hendida y que rume es apto para comer. Cualquier otro
animal de sangre caliente es inmundo. De toda las criaturas que viven en las
aguas, solamente los peces que tienen aletas y escamas son aptos para comer,
todos los otros son inmundos. Y de las aves, Dios prohíbe el consumo de la
carne de cualquier ave que es pepenador de basura o materia orgánica que
está muerta. Todo tipo de reptil es inmundo, igual que lo son todos los
insectos menos la langosta, langostín, argol y el hagab.
Contrario a
la creencia de muchos de los que se proclaman ser Cristianos, el Nuevo
Testamento no le pone fin a las leyes de Dios al respecto de las de carnes
puras e inmundas. La discusión entre Jesucristo y los Fariseos en Marcos 7 no
tiene que ver nada con el consumo de carnes limpias o inmundas. Pero se
trataba sobre el asunto de que los discípulos comían sin lavarse las manos.
Como fue muy claramente interpretado en Hechos 10, la visión que Pedro vio
fue dado para revelar que ningún ser humano ha de ser llamado “común o
inmundo” y no es una autorización divina para poder cambiar las leyes de
Dios al respecto de carnes limpias e inmundas.
El apóstol
Pablo guardaba las leyes de las carnes limpias e inmundas y las dejó como
ejemplo para los Cristianos. El describió las carnes que los Cristianos eran
permitidos comer como los “alimentos que Dios creó para qué con acción de
gracias participasen de ellos los creyentes [tener fe en] y los que han
conocido la verdad [la Palabra de Dios es Verdad--Juan 17:17]” ( I Ti.4: 3).
Pablo claramente estaba enseñando que algunas carnes fueron hechas para ser
aceptables para comer y otras no lo eran. Pablo también dice, “Porque todo
lo que Dios creó [el hablaba de las carnes cuales fueron hechas para comer]
es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque
por la Palabra de Dios [como revelado en las Escrituras] y por la oración es
santificado [separado] (versículo 4).
Referencias de
las Escrituras:
| Lv. 11:1-31 |
Dt.14:3-20 |
Mr.7:1-16 |
| Hch. 10:1-28 |
I Ti.4:3-5 |
Is. 66:17 |
| Gn. 7:2; 8:20 |
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LOS DIEZ MANDAMIENTOS
1. No
tendrás dioses ajenos delante de mi.
2. No
harás imagen, ninguna semejanza de lo que estar arriba en el cielo, ni
abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a
ellas, y las honrarás, porque yo soy el Señor tu Dios, fuerte, celoso, que
visitó la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta
generación de los que me aborrecen. Y hago misericordia millares, a los que
me aman y guardan mis mandamientos.
3. No
tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano, porque no dará por
inocente el Señor al que tomare su nombre vano.
4. Acuérdate
del día de reposo (de atardecer Viernes hasta atardecersábado)
para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás
toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para el Señor tu Dios. No hagas
en el obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni
tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis
días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en
ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, el Señor bendijo el día
de reposo y lo santificó. (Hizo elséptimo día santo)
5. Honra
a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que el
Señor tu Dios te da.
6. No
matarás
7. No
cometerás adulterio. ( Relaciones sexuales de un hombre casado con una
mujer otra que su esposa o una mujer casada con un hombre otro que su esposo)
8. No
hurtarás.
9. No
hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
10. No
codiciarás (desear a obtener)
la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo,
ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.