LA GRACIA DE DIOS
La gracia es
el regalo gratuito e inmerecido de Dios el Padre por medio de Jesucristo. La
gracia de Dios es la expresión más grande del amor de Dios el Padre y es la
totalidad de Su misericordia. La gracia es más que el perdónde los pecados.
Estar bajo la gracia quiere decir que uno está recibiendo el amor divino de
Dios, Su favor, bendición, asistencia, ayuda, buena voluntad, beneficios,
dones y bondad. Dios el Padre es la fuente de donde viene la gracia hacía el
creyente. La ÚNICA MANERA por la cuál la gracia es otorgada al creyente es
por medio del nacimiento, vida, crucifixión, muerte y resurrección de
Jesucristo, como el perfecto sacrificiode Dios el Padre. El creyente entra en
la gracia de Dios por medio de fe en el sacrificio de Jesucristo para el
perdón de los pecados de él o ella. Dios el Padre otorga Su gracia a cada
creyente cuando se arrepiente de sus pecados y es bautizado por inmersión,
que es la manifestación de arrepentimiento. Por medio de gracia, los pecados
del creyente son perdonados y la justicia de Jesucristo es dado a él o ella.
La gracia
establece una nueva relación espiritual entre el creyente y Dios el Padre y
Jesucristo. Por medio del regalo de gracia que no fue ganado y es inmerecido,
el creyente no es solamente escogido, llamado, perdonado y aceptado por Dios
el Padre por medio de Su Amado, pero también es engendrado por el Espíritu
Santo, haciéndolo a él o ella un hijo o hija de Dios y un heredero de vida
eterna. Desde este punto, el creyente engendrado empieza una nueva vida de
bajo la gracia. Como las Escrituras revelan, viviendo bajo la gracia requiere
que el creyente viva por cada Palabra de Dios con amor completo y devoción
hacia Dios el Padre y Jesucristo. La gracia no nos da una licencia para
practicar el pecado por medio de ignorar o rechazar los mandamientos de Dios.
Solamente aquellos que guardan los mandamientos de Él pueden permanecer en Su
amor y permanecer bajo Su gracia. Cada creyente que recibe la gracia de Dios
tiene una obligación personal hacía Dios el Padre y Jesucristo de rechazar
sus prácticas y pensamientos viejos y vivir una nueva vida, diariamente
creciendo en la gracia y conocimiento de Jesucristo. Para cada creyente que
está viviendo bajo gracia, Jesucristo actúa como el Redentor, Sumo Sacerdote
y Abogado con Dios el Padre. Si el creyente comete un pecado, Él intercede
para propiciar al Padre y para obtener Su misericordia y gracia. La gracia de
Dios la cuál viene por medio de Jesucristo mantiene al creyente arrepentido
en un estado continuo de inocencia y sin pecado.
Referencias
de las Escrituras:
| Ef. 2:4-10, 4:7 |
I Jn. 3:6-8 |
Ro. 5:1-11, 15-18 |
| Ro. 3:22-25; 2:4 |
Gá. 2:20 |
Ro. 4:1-13 |
| Sal. 103:2-4 |
Gá. 1:15 |
Gá. 5:1-4 |
| Is. 55:6-7 |
Jud. 4, 21 |
Gn.6:8 |
| II Ti. 1:9 |
I Co. 15:10 |
Ro.11:5-6 |
| Ef. 1:3-9 |
Ef. 3:1-21 |
I P. 5:10 |
ARREPENTIMIENTO
El
arrepentimiento es remordimiento completo y pena por los pecados de uno,
cuáles son la transgresión de las leyes y mandamientos de Dios. El
arrepentimiento es el primer paso en la reconciliación con Dios el Padre y
Jesucristo. Verdadero arrepentimiento empieza cuando Dios el Padre abre la
mente de una persona para entender que él o ella es un pecador contra Dios el
Padre, y que sus propios pecados tuvieron parte en la muerte de Jesucristo. La
bondad de Dios el Padre dirige a cada pecador hacía el arrepentimiento. El
arrepentimiento mueve a cada uno a confesar sus pecados hacía Dios el Padre y
a pedir perdón, remisión y disculpa por esos pecados por medio de la sangre
de Jesucristo. Arrepentimiento verdadero, profundo y justo hará un cambio
profundo en la mente y actitud de una persona, eso se llama conversión, la
cuál resultará en el deseo continuo de vivir por cada Palabra de Dios. La
persona que se ha verdaderamente arrepentido dejará sus pensamientos malos y
prácticas malignas y buscará una vida haciendo la voluntad de Dios como se
revela en la Santa Biblia y como es dirigido por el Espíritu Santo. El
arrepentimiento y confesión de los pecados es un proceso que sigue en el
crecimiento espiritual de un Cristiano hacia la perfección de Jesucristo.
Referencias
de las Escrituras:
| Ro. 2:4 |
Hch. 2:37-38 |
Lc. 24: 47 |
| II Co. 5:17 |
Ro. 8:5-9 |
II Co. 7:9-11 |
| Hch. 3:19 |
Jer.17:5-9 |
Mr. 1:15 |
| Lc. 13:3,5 |
II Ti. 2: 25 |
Sal. 51 |
| Hch. 11:18 |
I Jn. 1:6, 2:2 |
Jn. 6:44-45 |
BAUTISMO
DE AGUA
Una vez que
el creyente se ha arrepentido y ha aceptado a Jesucristo como su Salvador
personal, el creyente tiene que ser bautizado por inmersión completa en agua
para el perdón de los pecados. El bautismo simboliza la muerte y
enterramiento de cada creyente que se ha arrepentido--es una unión espiritual
hacia la muerte de Jesucristo. Por medio de esta muerte simbólica, el
creyente toma parte de la crucifixión y muerte de Jesucristo, y Su sangre es
tomada como pago entero por los pecados de él o ella. Subir del agua es
simbólico de estar unido hacia la resurrección de Jesucristo. Cuando el
creyente se levanta del sepulcro de agua, él o ella empieza una nueva vida.
Para poder ser una persona nueva, cada creyente bautizado tiene que ser
engendrado con el Espíritu Santo por medio de la imposición de manos. El
creyente desde ese momento es dirigido por el Espíritu Santo para que camine
en obediencia amorosa hacia Dios el Padre y fe en Jesucristo.
Referencias
de las Escrituras:
| Hch. 2:38 |
Mt. 3:13-16 |
Mt. 28:19-20 |
| Col. 2:12 |
Hch. 8:12-17 |
Ro.6:3-13 |
JUSTIFICACIÓN
Justificación
es gratuitamente dada a un creyente que es llamado y se ha arrepentido a Dios
el Padre por medio del sacrificio de Jesucristo. Justificación toma lugar
cuando los pecados del creyente son removidos por la sangre de Jesucristo y
él o ella es puesto en una relación correcta con Dios el Padre. Para poder
recibir el regalo de justificación, una persona tiene que arrepentirse a Dios
el Padre, y tiene que creer en el sacrificio y sangre de Jesucristo para la
remisión de los pecados, y ser bautizado por inmersión. El creyente entonces
es limpiado del pecado y está sin condenación, poniéndolo a él o ella en
favor con Dios el Padre. Este estado de justificación es llamado el “regalo
de justicia” porque la justicia de Jesucristo es dada gratuitamente al
creyente por Dios el Padre.
Referencias
de las Escrituras:
| Ro. 2: 13 |
Ro. 4:5-8, 24-25 |
Ro. 5:1-10, 17-21 |
| Ro. 3: 24-31 |
I Co. 6: 11 |
Ro. 8: 28-30 |
LA
JUSTICIA
La
Justicia de la Ley:
Dios es ambos
Creador y Legislador. Cuando Dios hizo la humanidad, Él también estableció
leyes justas las cuales gobernarían la relación del hombre con Él y con su
prójimo. Las leyes de Dios defina entre acciones que son buenas y justas en
los ojos de Dios y a lo contrario a las obras que son malignas y pecaminosas.
Sin las leyes de Dios, no hubiera pecado. Las Escrituras proclaman “pero
donde no hay ley, tampoco hay transgresión.... porque por medio de la ley es
el conocimiento del pecado.” Los acontecimientos Bíblicosde los pecados de
Adán y Eva, y las naciones que descendieron de ellos, lo hace claro que las
leyes de Dios han sido obligatorias sobre la humanidad desde el principio.
En los
tiempos del Antiguo Testamento, un hombre o una mujer que guardaban los
mandamientos de Dios, cumpliendo con los requisitos en la letra de la ley,
eran considerados como justos delante Dios. Este tipo de justicia, que era
obtenida por haciendo las obras de la ley, trajo muchas bendiciones físicas y
materiales que vinieron de Dios--salud y prosperidad, liberación de enemigos,
paz y una larga vida. Cuando Dios hizo el pacto con Israel, Él proclamó por
medio de Moisés que aquellos que guardaban las leyes y mandamientos “vivirá
en ellos” porque ellos serían salvados del castigo y maldiciones que fueron
asignados a los que las romperían--incluyendo muerte por pena de muerte.
Aunque la
justicia de la ley resultaba en muchas bendiciones para los obedientes,
cumpliendo con la letra de la ley no pudo ganarles eterna salvación. La
promesa de salvación y vida eterna es el don gratuito e inmerecido de Dios y
es ofrecido solamente por la justicia de la fe. No se puede ganar por cumplir
la letra de la ley. La justicia requerida de la letra de la ley era “nuestro
ayo” o un tutor para revelar el carácter pecaminoso y débil de la
naturaleza humana y para ensenar la necesidad de una justicia mejor-- la
justicia de fe.
Referencias
de las Escrituras:
| Gn. 3:11-13; 4:7-11 |
Gn. 6:5-13; 15:16 |
Lv. 18:5 |
| Jer. 18:7-10 |
Ez. 20:11,13,21 |
Pr. 4:4 |
| Dt. 28:1-13 |
Dt. 4:1-13; 6:1-4 |
Gá. 3:11 |
| Ro. 10:5 |
Ro. 3:9-22; 4:13-16 |
Ro. 2:11-13 |
La
Justicia de Fe:
La justicia
de fe es el regalo de justicia que el creyente recibe por medio de la
abundancia de la gracia del Padre. Es llamada “la justicia de fe” porque
solamente por la fe en Jesucristo es posible participar de Su justicia. Cuando
un creyente es justificado por fe en Jesucristo y recibe el don del Espíritu
Santo como un engendramiento de Dios el Padre, el Padre le da a él o ella el
mismo carácter de justicia de Jesucristo, para qué “la gracia reine por la
justicia para vida eterna mediante Jesucristo.” Esta justicia atribuida es
el regalo de Dios por medio de fe en Jesucristo y no puede ser ganado por
hacer obras de la ley. La justicia de Jesucristo, la cuál es atribuida al
creyente por Dios el Padre, es mucho más que la justicia requerida por la
letra de la ley. En Su justicia perfecta, Jesucristo no solamente observó la
letra de la ley pero cumplió cada uno de estos mandamientos de Su Padre en el
espíritu entero de la ley. Su obediencia espiritual era tan perfecta, pura y
sincera que Él siempre hizo aquellas cosas que agradaban a Dios el Padre.
Esta justicia perfecta fue realizada por medio del poder del Espíritu Santo,
que Él recibió sin medida de Dios el Padre.
Por Su
ejemplo personal y enseñanzas, Jesús aumentó las leyes y mandamientos de
Dios y reveló enteramente su intento y significado. Él enseñó que el
espíritu de la ley no termina con la letra de la ley sino que requiere una
obediencia espiritual más completa. Esta obediencia espiritual no es posible
para la mente natural y voluntad humana y solamente puede ser cumplida a
través de Jesucristo. Las Escrituras revelan que cuando un creyente es
engendrado con Espíritu Santo de Dios el Padre, él o ella empieza a recibir
la misma mente de Jesucristo. Con la mente o carácter de Jesucristo, el
creyente es dado la fuerza para vivir por cada Palabra de Dios en el intento
completo del espíritu de la ley, no solamente en la letra. Con “Cristo en
vosotros, la esperanza de gloria” el creyente empieza a tener las leyes y
mandamientos de Dios escrito en su mente. Con eso las leyes y mandamientos de
Dios están establecidas con su significado espiritual verdadero por medio de
gracia y el don de justicia de fe. Este regalo de justicia espiritual que Dios
le otorga al creyente le da a él o ella el poder de traer el fruto del
Espíritu hacía la vida eterna. A través de la justicia de fe, el creyente
está verdaderamente cumpliendo las Escrituras, “los justos vivirán por la
fe.”
Referencias
de las Escrituras:
| Ro. 4:3-8, 13-24 |
Ro. 5: 17-21 |
Ro. 3: 20-31 |
| Ro. 6:1-19 |
Gá. 2: 20-21 |
Gá. 5:16,18,22-25 |
| Co. 1: 27-28 |
Ro. 7:6 |
He. 8:10 |
| He. 10:16 |
Fil. 2:5,13 |
|
SANTIFICACIÓN
Santificación
es el hecho de separar a alguien o algo para un propósito y uso santo.
Cristianos están en un estado continuo de santificación después del
arrepentimiento, bautismo por inmersión, y recibir el Espíritu Santo como
engendramiento de Dios el Padre. En las Escrituras, los Cristianos son
referidos como santos, significando aquellos que han sido hechos santos por la
santificación de Dios el Padre.
Referencias
de las Escrituras:
| I Co. 1:2 |
Ef. 5: 25-27 |
II Ts. 2:13-14 |
| I Co. 6:11 |
Ex. 31:13; 40:9-13 |
Lv. 21:1,8 |
| Ef. 1: 3-4 |
Jer. 1:5 |
Jn. 17:15-19 |